Áreas de práctica concursal de LEXCONCURSOS

LEXCONCURSOS es un Despacho especializado en derecho concursal. Prestamos servicios de carácter jurídico y económico a todas aquellas empresas que tengan problemas económicos.

En primer lugar nuestra amplia experiencia como abogados y administradores concursales nos permite asesorar y representar con las máximas garantías en:

  • Procedimientos concursales,
  • Situaciones de insolvencia empresarial y
  • Reestructuraciones empresariales.

Más de 150 Concursos de Acreedores con calificación fortuita.

Abogados y Procuradores Equipo de Abogados y Procuradores

Nuestras Áreas de práctica son:

    • Primeramente el Concurso de Acreedores de personas físicas ante situaciones de insolvencia familiar o empresarial (Ley de Segunda Oportunidad).
EMPIEZA DE CERO
  • Asesoramiento preconcursal, preparación de documentación contable y societaria, verificación de cumplimiento de requisitos legales, negociación previa con acreedores, preparación de planes de viabilidad y convenios extra-concursales.
  • Despidos colectivos y ERTE. Asesoramiento laboral preconcursal.
  • Tramitación de acuerdos extrajudiciales de pagos, homologación de acuerdos de refinanciación, preparación de planes de viabilidad y propuestas de convenio.
  • Preparación de solicitud de declaración de preconcurso y/o concurso voluntario o necesario, y asistencia en todas las fases, secciones e incidentes en toda la vida del proceso concursal.
  • Representación del deudor en solicitudes de declaración de concurso necesario.
  • Defensa letrada de Administradores y directivos frente acciones declarativas de responsabilidad y en la sección de calificación del concurso.
  • Personación en procedimientos concursales y defensa de derechos de crédito en procedimientos de insolvencia ajenos.
  • Defensa letrada en acciones de reintegración.
  • Por último, administración y mediación concursal
La Legislación Concursal
Despacho LEXCONCURSOS

La legislación concursal

Ten en cuenta que la legislación concursal y la legislación mercantil están diseñadas para ayudar a las empresas a mantener su actividad en situaciones de dificultad empresarial.

En consecuencia, el artículo primero de la Ley Concursal establece que podrán presentar concurso tanto las personas físicas como las personas jurídicas que están tanto en una posición deudora como acreedora.

En primer lugar, la Ley Concursal y la Ley de Sociedades de Capital establecen, la primera que deberá solicitarse concurso de acreedores en los dos meses siguientes a la estimación de una situación de insolvencia inminente.

Por otra parte, la legislación mercantil, siguiendo el mismo criterio, establece que deberá ser solicitado el concurso de acreedores, cuando, la sociedad se encentre con una situación de fondos propios negativos y no haya optado por regularizar dicha situación mediante acuerdos societarios de ampliación o disminución, o liquidación de la sociedad. Si transcurridos dos meses desde que se tiene conocimiento de dicha situación de fondos propios negativos no adopta ninguna de estas posibilidades, la sociedad está obligada a presentar concurso de acreedores.

Por último, la cuestión más importante es determinar porque debe una sociedad entrar en situación concursal o porque un acreedor puede instar el concurso de acreedores de su deudor.

Resumiendo, la legislación concursal vigente establece que en una situación de insolvencia inminente no hace falta esperar a que la sociedad no tenga crédito, esté sobre endeuda, su relación haya caído en la inviabilidad comercial o tenga ejecuciones y embargos. No. La situación de insolvencia es cuando se prevé la imposibilidad de atender pagos en un futuro inmediato (seis meses vista). Y es en ese momento en el que la opción concursal puede ayudar

Derecho Concursal

Principales beneficios del Concurso de Acreedores

En conclusión, si el interés de las instituciones político-económicas del Estado es posibilitar la supervivencia de la compañía para que afronte sus pagos a los acreedores, la Ley Concursal lo concreta en una serie de medidas:
  1. En primer lugar la deuda se aplazará dependiendo de su calificación y negociación:
    • Privilegiada: Hasta la Declaración del Concurso y firma del Convenio (entre 6 y 18 meses)
    • Ordinaria: Hasta el inicio de la Ejecución del Convenio (entre 12 y 48 meses). En casos graves, podrá llegar a los 72 meses.
    • Subordinada: Hasta el Final del pago de la Deuda Ordinaria (entre 48 y 84 meses). En casos graves, podrá llegar a los 132 meses.
  2. Por lo cual, la deuda podrá reducirse, potencialmente, hasta un 30%. En casos graves,  podrá llegar a un 50%.
  3. Además, todos los intereses financieros (pactados u obligados por la situación), que no estén sujetos a garantías reales o arrendamientos financieros, se paralizarán el día de la declaración del Concurso.
  4. También se evitarán la mayoría de las demandas, ya que será el propio concursado quien tomará la iniciativa de poner en conocimiento del juzgado todas las reclamaciones de acreedores, proveedores, trabajadores, bancos y administraciones públicas (Agencia Tributaria, Seguridad Social…) lo que supondrá una normalización de las relaciones empresariales, una simplificación y unificación de los procesos y un importante ahorro de costes.
  5. Finalmente se revisarán todos los contratos, obligaciones, compromisos y movimientos patrimoniales y accionariales que, habiéndose realizado fuera de la operativa -estrictamente habitual- del negocio, hayan creado perjuicio a la capacidad de pago de la empresa. Pudiendo llegar incluso, en aquellos casos que se hayan celebrado en los dos años anteriores a la declaración del Concurso, a anularse.