Representación Concursal

Representación en el Concurso de Acreedores

El Concurso de acreedores voluntario, no es, en absoluto, un aspecto negativo en la vida de la empresa. Y es que, como ya decían las Ordenanzas de Bilbao de 1737, los empresarios “que no pagan lo que deben a su debido tiempo, teniendo aquel o aquellos a quienes sucede bastantes bienes para pagar enteramente a sus acreedores, y si se justificare que por accidente no se halle en disposición de poderlo hacer con puntualidad, o haciéndolo después con espera de breve tiempo, ya sea con intereses o sin ello, según convenio de sus acreedores […] se les debe guardar el honor de su crédito, buena opinión y fama”

La empresa debe tener presente que, tras presentar el Concurso de Acreedores persigue dos objetivos. El primero, cumplir con la legalidad vigente y evitar la responsabilidad personal directa de sus acciones. El segundo es, básicamente, empresarial: reforzar, reflotar y estabilizar su empresa o liquidarla de forma ordenada.

Fin del Cocurso: ¿Convenio o Liquidación?

La propia Ley señala:

«Las soluciones del Concurso previstas en la ley son el convenio y la liquidación. Para su  tramitación se articulan específicas fases en el procedimiento.

El convenio es la solución normal del Concurso, que la ley fomenta con una serie de medidas. El convenio está orientado a alcanzar la satisfacción de los acreedores a través del acuerdo contenido en un contexto jurídico en el que la autonomía de la voluntad de las partes goza de una gran amplitud».

Introducción

La institución del Concurso de Acreedores se establece, de antiguo, con el fin de conseguir la satisfacción de los créditos acreedores. Principalmente con Bancos, acreedores y administraciones públicas. Para ello la Ley debe  beneficiar al deudor con una serie de ventajas que no conseguiría con la negociación directa.   Ni, por supuesto, con la judicialización de las deudas por parte de éstos.

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LEXCONCURSOS pone a disposición de sus clientes un amplio equipo de Letrados, Asesores, Consultores, Economistas, Auditores y Especialistas en Empresa. LEXCONCURSOS guiará jurídica, económica y empresarialmente a los Gestores, Directivos y Socios en esta fase de la vida de la empresa.
Principales beneficios del Concurso de Acreedores
Concurso de acreedores necesario
Evidentemente, si el interés de las instituciones político-económicas del Estado es posibilitar la supervivencia de la compañía.  Para que esta afronte sus pagos a los acreedores, la Ley Concursal lo concreta en una serie de medidas:

Medidas concursales

  1. La deuda se aplazará dependiendo de su calificación y negociación:
    • Deuda Privilegiada: Hasta la Declaración del Concurso y firma del Convenio (entre 6 y 18 meses)
    • Deuda Ordinaria: Hasta el inicio de la Ejecución del Convenio (entre 12 y 48 meses). En casos graves, podrá llegar a los 72 meses.
    • Deuda Subordinada: Hasta el Final del pago de la Deuda Ordinaria (entre 48 y 84 meses). En casos graves, podrá llegar a los 132 meses.
  2. La deuda podrá reducirse, potencialmente, hasta un 30%. En casos graves,  podrá llegar a un 50%.
  3. Todos los intereses financieros (pactados u obligados por la situación), que no estén sujetos a garantías reales o arrendamientos financieros, se paralizarán el día de la declaración del Concurso.
  4. Se evitarán la mayoría de las demandas, ya que será el propio concursado quien tomará la iniciativa de poner en conocimiento del juzgado todas las reclamaciones de acreedores, proveedores, trabajadores, bancos y administraciones públicas (Agencia Tributaria, Seguridad Social…) lo que supondrá una normalización de las relaciones empresariales, una simplificación y unificación de los procesos y un importante ahorro de costes.
  5. Se revisarán todos los contratos, obligaciones, compromisos y movimientos patrimoniales y accionariales que, habiéndose realizado fuera de la operativa -estrictamente habitual- del negocio, hayan creado perjuicio a la capacidad de pago de la empresa. Pudiendo llegar incluso, en aquellos casos que se hayan celebrado en los dos años anteriores a la declaración del Concurso, a anularse.
Ahorro concursalResponsabilidadFases del ConcursoRecomendaciones

Costes sin concurso Vs. Ahorro concursal

Los intereses financieros son el principal talón de Aquiles de las empresas deudoras. Cuando descienden las ventas, el poco efectivo que se logra se dedica casi íntegramente al pago de intereses.

Pensemos que una deuda de 100.000 euros, puede llegar a generar unos intereses mensuales de 2.000 euros.

La presentación de demandas

La atención a los acreedores que llaman solicitando el pago de sus deudas es un coste incalculable a priori pero, en todos los casos, elevados. Ello sin contar con el desánimo que se da en la empresa al ver la puerta de las oficinas llena de personas que reclaman el pago de unas cantidades no disponibles en la empresa.

Beneficio y ahorro para la empresa

Por su parte, la presentación de un Concurso de Acreedores supone la obtención de beneficios y ahorros a la empresa. Entre ellos cabe destacar los siguientes:

  • Obtención de asistencia jurídica plena. La situación de crisis de una empresa no crea solo problemas en la forma de afrontar el pago de ciertas deudas, sino que surgen dudas a cerca de la legitimidad de la reclamación de cada una de ellas. Con el Concurso estas dudas se disipan.
  • El Concurso permite la puesta a la cabeza de la empresa de un nuevo “gerente” de la misma a través del Administrador Concursal y el apoyo del LEXCONCURSOS. De esta forma, habrá dos figuras nuevas con conocimientos completos en el manejo de situaciones de crisis y con la formación necesaria para afrontar este momento de la empresa. Así, los administradores sociales obtienen la tranquilidad de saber que sus negocios están siendo gestionados de la mejor forma posible.
  • Paralización de la interposición de demandas. Como ya se ha comentado, con la presentación del Concurso de gana más dinero que sin ésta al evitar las costas procesales de otros procedimientos y unificarlos todos en uno.
  • Paralización de los intereses financieros, con excepciones.
  • Atención externa a los acreedores del deudor. Una atención profesional y precisa que tranquilizará a los acreedores en tanto en cuanto verán que sus propios intereses están siendo defendidos por la empresa concursada.

Salvaguarda de responsabilidades y Viabilidad Empresarial

El Concurso va a permitir que la honestidad del empresario quede a salvo. Las relaciones humanas están regidas por el Derecho y ante la situación del incumplimiento de los compromisos del deudor el mejor refugio es tanto la Ley Concursal como la Ley de la Segunda Oportunidad.

A ello hay que sumarle que el Estado de Derecho puede permitir e incluso amparar la situación financiera crítica de una empresa o de un particular, permitiéndoles llegar a un acuerdo con sus acreedores. Pero lo que nunca permitirá es que los empresarios o particulares no afronten los problemas causados a sus acreedores y opte por desaparecer de la escena económica. Ello podría llegar a estar castigado incluso por la vía penal.

La empresa, tras el análisis completo y la regulación de su situación económica se saneará, conociendo su verdadera situación financiera y de viabilidad.

En resumidas cuentas, con el Concurso de Acreedores se está realizando la más completas de las auditorías que pueda realizarse.

Fases del Concurso

El Concurso se desarrolla en 5 fases claramente diferenciadas.
Cada una de estas fases plantea nuevas oportunidades y fortalezas para la empresa y requiere un análisis independiente.

Preparación del Concurso. Fase I

LEXCONCURSOS estudia, analiza y prepara la Solicitud del Concurso de Acreedores.

Una vez recibida toda la información se procederá a valorar la conveniencia de presentar el Concurso, valorando aspectos jurídicos (responsabilidad, calificación, necesidad o voluntad) y empresariales (viabilidad, momento del mercado y sector, existencia de una estrategia y motivación de gestores y administradores)

Esta fase, que dura 2-3 semanas, es de vital importancia. El empresario deberá colaborar muy estrechamente con LEXCONCURSOS.

Será necesario dirigir a la empresa a la excelencia formal en el Concurso y es deseable que el negocio no deje de funcionar o, incluso, comience a mejorar sus resultados económicos. Para ello se prepararán todos los documentos exigidos por la Ley.

La memoria expresiva

La MEMORIA expresiva de la compañía deberá describir la historia económica y jurídica de la sociedad, un relato de los hechos que han llevado a la empresa a la situación actual, así como la valoración concisa de esos hechos.

Se deberán recopilar todos los documentos contables relacionados con esos hechos, cumpliendo siempre con los requisitos legales exigidos.

Un aspecto importante, de cara al Concurso y a la valoración de Jueces y Administradores, es el relacionado con las actividades de la empresa durante los tres últimos años. Estas actividades reflejarán las futuras responsabilidades de los administradores.

Asimismo, la enumeración de las causas del estado en que se encuentre el negocio en el momento de tomar la decisión, así como las diferentes propuestas sobre la viabilidad patrimonial, marcarán el desarrollo de todo el Concurso y, sobre todo, le darán al empresario una visión exacta de las posibilidades de continuar con el proyecto empresarial o, por el contrario, valorando la liquidación como la mejor o única forma de dar salida a la situación crítica en la que se encuentra.

LEXCONCURSOS, por su parte, empezará a contactar con los acreedores y deudores indicándoles los trámites a seguir con el fin de proteger los intereses legítimos de la empresa.

Fase Común . Fase II

Durante la fase común, el Administrador Concursal apoya y refuerza a los administradores de la compañía. Su primera acción es la intervención en el gobierno y las cuentas de la empresa. A partir de este momento, la empresa recupera la credibilidad y normaliza su relación con todos los acreedores. Todas las reclamaciones, quejas o inquietudes pasarán por el Administrador Concursal.

Fase de Convenio. Fase III

Se deberá llegar a un acuerdo con los acreedores y, obligatoriamente, pues así lo establece la Ley Concursal, deberá aplicarse una Quita y/o una Espera.

La empresa identificará a todos aquellos acreedores con los que mantenga deudas y entablará diferentes mesas de negociaciones. Es importante que el cliente lleve la dirección de las negociaciones, pues es él quien conoce hasta dónde pueden llegar sus proveedores en cuanto a otorgar más tiempo de pago y/o reducir la deuda para facilitar éste.

LEXCONCURSOS asesorará al cliente en cuanto a darle el contenido exacto al acuerdo a fin de que se apruebe por al Autoridad Judicial.

Fase de Liquidación . Fase IV

Si no se llega a un acuerdo con los acreedores o no se presenta una propuesta de convenio o llegando a un acuerdo no se cumple en tiempo y forma, se procederá a liquidar la empresa.

Ello permitirá a la empresa satisfacer los créditos de sus acreedores de forma ordenada.

Deberán convertirse todos los bienes en dinero líquido y se pagará a los acreedores según la clasificación que establece la Ley.

Esta es una fase eminentemente jurídica que llevarán conjuntamente el Administrador Concursal y LEXCONCURSOS.

Fase de Calificación. Fase V

Esta fase se abre cuando no se han cumplido los requisitos que marca la Ley Concursal: presentación en tiempo y forma, cumplimiento de las obligaciones registrales mercantiles, adecuación de la contabilidad a la imagen fiel de la empresa, etc…

En esta parte del procedimiento se examinará la responsabilidad de los administradores de la empresa y, por ello, es importante estar bien asesorado incluso antes de la presentación del Concurso de Acreedores.

El Juez declarará el Concurso como fortuito o voluntario. En el primer caso, no habrá responsabilidad; en el segundo, se podrá sancionar con la inhabilitación y/o el pago de las deudas concursales.

Recomendaciones ante los procedimientos del concursal

Esta nueva etapa empresarial requiere adaptación, más que nunca, al desarrollo de todas las capacidades del empresario:

  • Iniciativa.
  • Objetividad.
  • Proactividad.
  • Rápida ejecución de las decisiones.
  • Explotación de las nuevas oportunidades.

Aunque cada empresa es un mundo, hay una serie de prácticas comunes que empezar a introducir:

Paralizar pagos, no cobros

Dejamos de pagar todo aquello que no sea estrictamente necesario para la supervivencia del negocio. Entendiendo por estrictamente necesario, todo aquello que imposibilita el cumplimiento de los procesos directamente relacionados con la generación de negocio. Es decir, si un pago no genera negocio presente o inmediato, sencillamente no se congela.

Hasta que se conoce la fecha del Auto en la que se tiene por declarada a la empresa en Concurso de Acreedores y en la que se declaran intervenidas todas las operaciones, no se debe pagar, bajo ningún concepto, ninguna deuda anterior pendiente. salvo las estrictamente necesarias para la supervivencia de la empresa (esta última circunstancia habrá que documentarla exhaustivamente).

Disposiciones de efectivo

Dado que las disposiciones de efectivo para caja, deben ser las mínimas imprescindibles. Es importante que La solicitud de dicho efectivo se efectúe, a partir de este momento, con un documento detallado. Por ejemplo, expidiendo un talón al portador acompañado de un listado de los conceptos, fecha e importe del gasto al que se destina. El objetivo es que sea fácilmente restituible el saldo de caja.

Operativa Bancaria

A partir del inicio del Concurso, no es posible operar por banca on-line, quedando la misma limitada a las consultas. Por supuesto, hay que facilitar a la Administración Concursal las claves de acceso a las mismas.

Como las operaciones bancarias deberán efectuarse a través de cuentas corrientes abiertas e intervenidas a tal fin. Es recomendable abrir cuenta en entidades en las que no hayamos trabajado nunca. Esto evitará que haya riesgo pendiente, y evitará compensaciones de saldos indeseados.

Preparación del Convenio

Preparar a la empresa para la negociación del Convenio (despidos, planificación de venta de maquinaria, etc.)

Análisis contables complementarios

Es recomendable realizar un análisis de la contabilidad complementario, normalmente por una de las siguientes causas:

  • La gestoría y asesoría ha iniciado el deterioro de las relaciones con la empresa. Llegando en algunos casos al desamparo Laboral y Fiscal, además de contable.
  • Tanto tiempo trabajando juntos hace que el análisis de la contabilidad no sea objetivo.
  • Carecen de experiencia para analizar la contabilidad desde todos los ángulos del Concurso (administrador concursal, Juez, acreedores, letrados de terceros…), .

Planes de negocio y viabilidad

Qué duda cabe que los dirigentes y administradores de la empresa son los que mejor conocen el negocio. Además, de aportar la máxima cualificación al desarrollo del negocio.

No obstante, es recomendable, elaborar aquellos estudios, análisis y previsiones con especialistas que refuercen el conocimiento y experiencia acumulada.

Precaución inicio y cancelación de contratos

Es importante destacar que hasta que se conoce la fecha del auto pueden iniciarse ejecuciones singulares, judiciales o extrajudiciales. Además de los apremios administrativos o tributarios contra el patrimonio de la empresa. Finalmente, también se podrán continuar aquéllas acciones en las que se hubiere dictado apremio. Esto incluye las ejecuciones laborales con embargo de bienes, con anterioridad a la declaración del Concurso (auto). Únicamente cuando los bienes objeto de embargo no resulten necesarios para la continuidad de la actividad. Por ello, las acciones que puedan acarrear este perjuicio serán consensuadas con los Administradores.

Documentación Concursal

El administrador concursal solicitará una ampliación de la documentación aportada en la presentación del Concurso. Por ello habrá que tener disponible:

  • Los libros oficiales de comercio (Actas, libros registros de socios o accionistas, libros de contabilidad, etc.).
  • Los libros auxiliares y
  • Una copia de seguridad de la contabilidad de los últimos 5 cinco ejercicios.

Marcar, desde el principio, una actitud positiva e inalterable

El Concurso de Acreedores es un instrumento que posibilita la continuidad del negocio. En ningún caso es una vía desesperada para parar rápidamente la actividad de la compañía. Es fundamental que todos, trabajadores, directivos y socios confluyan en este propósito. La psicología o cultura del entorno tiende a asociar «Concurso de Acreedores» con el pesimismo y el «esto se acabó».

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